23 de agosto de 2018

El refugio rústico y sencillo de una fotógrafa trotamundos

Conocer el trabajo de la fotógrafa Kate Zimmerman Turpin y no enamorarte de cada una de sus fotos es totalmente imposible y lo mismo me ha pasado con su casa: Flechazo total. En una de las preguntas de la entrevista que le hizo Jenni Kayne para su blog Kate contaba que la palabra que mejor definía este hogar es: QUERENCIA, si, en español, y explica que es el término que empleamos en España para el lugar al que tienden a ir los toros y los animales de manera natural, que les aporta seguridad y calma y les recarga de energía para después volver a la actividad. Una definición que me ha parecido preciosa. Imagino a esta fotógrafa volviendo de sus viajes por el mundo a este remanso de paz. Se trata de un pequeño refugio que ha construido en la finca de su familia en Texas. Está pensado como un lugar al que ir a pasar unos días y desconectar, es un espacio muy sencillo en el que lo que más destaca es su techo a dos aguas y con las vigas de madera vista con un acabado decapado blanco. Los suelos son de cemento pulido en un tono gris. El espacio destaca por su claridad, por la luz que entra a raudales por las ventanas y puertas con carpinterías de forja. El espacio principal lo comparten el estar y la cocina, sin ningún tipo de separación mas que el sofá. La zona de estar se articula en torno a una mesa de forja negra y frente a un gran lienzo de colores muy tenues. Bajo este se ha dispuesto una pequeña bancada de obra con unos cojines de lino y una cestita con mantas para los días de frío. Y junto a este una estantería también de obra con una serie de cerámicas y tesoros que la propia Kate a traído de sus viajes o que pertenecían a su familia. Las butacas, los cestos y la alfombra de rafia aportan un toque natural y cálido al espacio. La cocina, junto a este estar, tiene un aire campestre y parece haber estado allí siempre, la primera vez que vi las fotos pensaba que el proyecto era una rehabilitación no una vivienda de nueva construcción. En ella se ha prescindido de los armarios altos y de las puertas de los armarios bajos porque, como explica Kate, es una vivienda de fin de semana pensada para ella y su marido y no necesitaban mucho almacenaje. Tablas, cestos y cerámicas aportan un aire rústico encantador y único que ha hecho que sea la ganadora de los Remodelista awards en la categoría amateur. La mesa de comedor es una tradicional recuperada al igual que las sillas con unos cojines que bien podrían ser de la casa de cualquiera de nuestras abuelas lo que le da un aire encantador. Y sobre una alfombra vintage que están tan de moda en EEUU (no te pierdas el post sobre Vintage Rugs ). De esta estancia pasamos a los dormitorios a través de unas puertas de madera maciza natural también con un estilo muy rústico y campestre. El dormitorio destaca por su claridad con predominio del blanco y detalles en fibras naturales. Únicamente encontramos dos elementos en color negro: la mesilla y el aplique de pared, que aportan contraste pero no recargan por su diseño sencillo. Me encanta el detalle del jarrón de cerámica que queda como enmarcado en una urna bajo la mesilla. Viendo estas imágenes creo que yo también tendría querencia por esta casa! ¿Y tú? Recuerda que para más inspiración puedes suscribirte al blog y seguir mi Instagram @muchmorethanhomes Image credits: Kate Zimmerman Turpin Remodelista Jenni Kayne

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